Proyecto Salón Hogar

JOSÉ SANTOS CHOCANO
(1875-1934)


La poesía de José Santos Chocano refleja a los Andes y a la naturaleza simultáneamente, encerrando la cultura Inca y la peruana, todo ello dentro de una gran belleza lírica.

Nació en Lima, Perú siendo parte de una familia pudiente y desde temprano de dedicó a la literatura y a la política. Cuando contaba siete años su hogar fue destruido como consecuencia de la guerra entre Chile y Perú. Estudió en la Universidad de San Marcos en Lima.

Sus ataques periodísticos contra el dictador del momento en Perú, el general Andrés A. Cáceres le valió la prisión en el Callao, oportunidad que el poeta empleó para componer los versos de su primer libro. Recibió la influencia de Víctor Hugo a quien admiró por su manera valerosa de enfrentarse a las conquistas napoleónicas y fue como consecuencia un romántico en la primera etapa de su carrera defendiendo causas superiores tales como el patriotismo y los huérfanos. Le cantó a la naturaleza y en especial a los Andes para más tarde convertirse en un modernista. Fue fundador de revistas como: La gran revista y Siglo XX.

Dedicado a la política, fue enviado por su gobierno a Centro América y en especial a Guatemala y más tarde a Colombia (Bogotá), España ( donde tuvo que luchar con la pobreza y la injusticia) y luego en México; apoyó la revolución mejicana llegando a conocer a varios de sus mayores héroes entre ellos Pancho Villa. Vivió igualmente en Puerto Rico, Cuba y otros países americanos.

Entre sus obras: Iras santas (en ella muestra su furia por haber sido puesto en prisión por motivos políticos), En la aldea, Azahares, Selva virgen, Los cantos del Pacífico, Sin nombre, La epopeya del Morro, El canto del siglo ( muestra la influencia de Rubén Darío), El fin de Satán, Alma América, Los conquistadores, Fiat Lux!, Troquel, Sinfonía heroica, El libro de mi proceso (dedicado a su acusación de muerte al escritor Edwin Elmore), Primicias de oro de Indias, Poemas del amor doliente, Alma América (tal vez su obra maestra, describe lo autóctono en Sudamérica en especial lo Inca, los Andes, lo mestizo).

Santos Chocano se vio envuelto en un altercado con el escritor joven Edwin Elmore y habiendo éste último muerto, fue el poeta acusado y condenado a cuatro años de prisión a pesar de su posición de haber sido en defensa personal su actuación. El poeta vivió luego de salir de la prisión en Chile donde fue asesinado en Santiago mientras viajaba en un tranvía, por un enfermo mental en 1934.

APARTES DE POEMAS:

Cuando me siento Inca, le rindo vasallaje Al Sol que me da el centro de su poder real; Cuando me siento hispano y evoco el Coloniaje, Parecen mis estrofas trompetas de cristal. (Alma América)

Soy el alma primitiva de los Andes y las selvas; Soy el ruido de los hojas en la noche, Que parece que en mis versos ensayaran una orquesta Soy el canto de turpiales y sinsontes, cuando el alba Ruboriza la blancura de la nieva de las crestas; Soy el himno de las aguas y los vientos. (Alma América)

Los Estados Unidos, como argolla de bronce, Contra un clavo torturan de la América un pie; Y la América debe, ya que aspira a ser libre, Imitarles primero e igualarles después. (La epopeya del Pacífico)

Suena el órgano,
Suena el órgano en la iglesia solitaria,
Suena el órgano en el fondo de la noche;
Y hay un chorro de sonidos melodiosos en sus flautas.
Que comienzan blandamente., blandamente.,
Como pasos en alfombras, como dedos, que acarician,
como Sedas que se arrastran,
Y, de súbito, se encrespan
Y se hinchan y rebraman,
A manera de ancho río que sepulta
En un lecho rocalloso la solemne pesadumbre de sus
Aguas.. (Alma América- muestra influencia de J. A. Silva).

Indio que asomas a la puerta
De ésta tu rústica mansión,
Para mi sed no tienes agua?
Para mi frío, cobertor?
Parvo maíz para mi hambre?
Para mi sueño, mal rincón?
Breve quietud para mi andanza? (Oro de Indias).

Indio de frente taciturna
y de pupilas sin fulgor:
¿qué pensamiento es el que escondes
en tu enigmática expresión?
¿qué es lo que buscas en tu vida?
¿qué es lo que imploras a tu Dios?
¿qué es lo que sueña tu silencio?
-¡Quién sabe, señor! (Notas del alma indígena)

Yo sólo sé que cuantas veces
con más afán te he perseguido,
más fácilmente, hacia más lejos,
más desdeñosa, huir te he visto.
Yo sólo sé que cuantas veces
tornó perfil un sueño mío,
Felicidad, te vi de cerca,
pero no pude hablar contigo... (El romance de la felicidad)

Enorme tronco que arrastró la ola,
yace el caimán varado en la ribera;
espinazo de abrupta cordillera,
fauces de abismo y formidable cola.

El sol lo envuelve en fúlgida aureola;
y parece lucir cota y cimera,
cual monstruo de metal que reverbera
y que al reverberar se tornasola.

Inmóvil como un ídolo sagrado,
ceñido en mallas de compacto acero,
está ante el agua estático y sombrío,

a manera de un príncipe encantado
que vive eternamente prisionero
en el palacio de cristal de un río. (El sueño del caimán).

Ánforas de cristal, airosas galas
de enigmáticas formas sorprendentes,
diademas propias de apolíneas frentes,
adornos dignos de fastuosas salas.

En los nudos de un tronco hacen escalas;
y ensortijan sus tallos de serpientes,
hasta quedar en la altitud pendientes,
a manera de pájaros sin alas.

Tristes como cabezas pensativas,
brotan ellas, sin torpes ligaduras
de tirana raíz, libres y altivas;
porque también, con lo mezquino en guerra,
quieren vivir, como las almas puras,
sin un solo contacto con la tierra. (Orquídeas)

¡Señor! ya me canso de viajar, ya siento
nostalgia, ya ansío descansar muy junto
de los míos... Todos rodearán mi asiento
para que les diga mis penas y triunfos;
y yo, a la manera del que recorriera
un álbum de cromos, contaré con gusto
las mil y una noches de mis aventuras
y acabaré con esta frase de infortunio:
-¡He vivido poco!
¡Me he cansado mucho! (Nostalgia).