La Joyas  del  Faraón

"Como lograr tu Buena Suerte"

planeando tu día de forma conciente

 

 

 

José fue vendido por sus hermanos y luego de estar preso, salio y  fue tan grande como el Faraón.  Moisés andaba huyendo y logro con fe y determinación el proyecto de mayor impacto de la humanidad.

 

Aprende a estar despierto y alerta

Aprende a crear  tus oportunidades

Héctor Armando García Meléndez

Editorial Buena Lectura

 

 

 

 
 

© Todos los Derechos Reservados

 
 

Aquel Día

en que cambie

Acróstico

 

Heme aqui... y así después de tanto correr y escapar, un buen día decidí que queria triunfar.

Entonces decidí no seguir huyendo de mi pasado, decidí enfrentarlo y que iba a ganar y a no esperar a que llegaran las oportunidades sino a que yo mismo las iba a buscar.

Comprendí que cada problema en mi vida era la oportunidad que me daba Dios para pensar y encontrar una solución creativa y convertirla en una herramienta para mí y para los demás.

Tambien aprendí a ver un espacio vacio como la oportunidad de llenarlo con todas las ideas que pasan por mi mente.

Orar que bello, aprendí a ver cada noche y mis valiosos silencios como los mejores momentos para orar y reflexionar.

Renuncie a fracasar y decidí ver tambien cada día como una nueva oportunidad de reconciliarme conmigo mismo y darme otra oportunidad.

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en estás se escondia el secreto sobre la forma de superarme, aquel día deje de temer a perder y empecé  a temer a no luchar, entonces descubrí que no era yo el mejor de todos y que quizás nunca lo fuí, entonces me dejó de importar quien ganara  o perdiera, ahora  me  importaba simplemente saberme que en el día de hoy soy mejor que ayer.

Gracias a ello aprendí que lo más importante no era llegar un día primero a la meta, sino a jamás dejar de prepararme lo mejor posible para el proximo día por venir.

Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es el de dar un abrazo sincero a mis familiares y amigos.  Y descubrí que el querer a otros es más que una simple sonrisa pasajera, aprendi que querer “es un estilo de vida”.

Renuncie a ser un reflejo de mis triunfos pasados y empecé a ser mi propia lúz de este presente; aprendí que de nada me sirve ser lúz si no voy a iluminar el camino de los demás.

Cambie mis actitudes aquel día y decidí borrar el dolor que me fue causado por mis seres más queridos y aprendí a que tenia que perdonarlos y mire mis errores tambien con ellos y tambien me decidí a cambiar y a que tambien me tenia que perdonar.

Inicie un proceso interno espiritual para dejar de buscar a Dios afuera y comence a hallarlo dentro de mi mismo y comence a creer con dura Fé que ya no vivo yo, ahora es El quien vive en mi.

Aquel día decidí cambiar tantas cosas, aquel día aprendí que los sueños hermosos que tuve de niño eran una misión y responsabilidad para hacerlos realidad. Desde aquel día ya no duermo para descansar, ahora simplemente duermo para soñar...

 
 
 

 

DEDICATORIA


Dedico este libro a todos los que luchan por lograr sus sueños, mi admiración y respeto a ustedes. Pero sobre todo, a los que a veces se sienten fatigados y sin ganas de continuar, a ellos más que a nadie les ofrezco de este manantial de sabiduría para calmar su sed y la comodidad de un árbol frondoso y fresco para que recuesten su cabeza a reposar y hacer una pausa, para coger fuerzas en su caminar. Al finalizar la lectura de esta obra les aseguro que serán tan fuertes como José y Moisés quienes luego de haber estado o presos, o huyendo, regresaron para enfrentarse a su propio destino, para ser dos de los más grandes ICONOS y EJEMPLOS de la humanidad. La adversidad en la vida es la mejor manera de saber quienes somos y de que estamos hechos, y es gracias a ella que nos crecemos ante los ojos de Dios y de los demás. José y Moisés compartieron unas joyas de sabiduría en su vivír que sacaron de Egipto y que hoy están aquí, en tus propias manos. Este libro consta de cinco partes, las primeras 2 partes, los capitulos 1 y 2 los uso para poder comenzar el relato de las Joyas del Faraón y compartír algunas experiencias propias como trasfondo. Si embargo si deseas entrar de lleno en las Joyas del Faraón y como lograr tu buena suerte como tal, debes pasar directamente a las secciones  3, 4 y 5. En la ultima sección concluyo el relato de "Las Joyas del Faraón" que comienzo en esta primera parte.

1. La Historia Comienza

2. Maestra Vida

3. Las primeras joyas

Aprenda a ser agradable

4. Hay que trabajar la mina

 

Pulír el caracter

5. Las cualidades se potencian

El collar de la sabiduría

1.  La Historia Comienza

 2.     Maestra Vida

3.   Las primeras joyas

 4.   Joyas del Faraón

5.   Joyas del Faraón

 

AGRADECIMIENTOS


A mi amiga de la infancia y juventud a la gran escritora y poeta puertorriqueña Mayrím Cruz Bernal, por sus acertadas recomendaciones relacionadas al libro, sus criticas constructivas, y por recordarme la importancia en nuestras vidas de ser genuinos y auténticos. A mi amigo el distinguido escritor Joachim de Posada, autor del "Best Seller"
No te comas el Marshmallow todavia y Como sobrevivír entre pirañas, por sus sabios consejos. A mi hermana graduada de periodismo Lourdes Gisela García por ayudarme a darle forma y orden a mis pensamientos. A mi madre (sierva de Dios) por dejarme como herencia el deseo de servir a los demás, y por enseñarme que no carece en la vida quien comparte lo que tiene. Tambien por su enorme ejemplo de laboriosidad ya que a sus 74 años aún puede un sábado atender entre 8 a 10 clientas en su salón de belleza y a mi hermano impedido de 52 años, a quien ella baña, asea y alimenta diariamente, que Dios me la bendiga. Además por ella abrirme las puertas de su hogar y su corazón para yo estar trabajando en el desarrollo de este libro por poco mas de (1) un año. A mi hermana menor Zulemy Enid con la que he aprendido tanto y tanto y quien me ha servido de gran escuela. Tambien a la maestra vida, la que con sus avatares y grandes lecciones me repitió el mismo examen tantas veces hasta que por fin lo pude pasar. Esta ha sido la mejor universidad a la que he podido asistir. Gracias también al maestro autocrítico que habita en mi, por enseñarme la importancia de sacarle provecho a las oportunidades, y sobre todo a las criticas, a las que venían bien intencionadas con las que aprendí un poco y a las mal intencionadas con las que he aprendido tanto.

 

Pero mas que a nadie, gracias a mi Dios, por haberme enseñado que hay un tiempo para todo y que las cosas se dan en su justo momento. Por enseñarme que no todo tiempo es bueno y que hay que saber hacer pausas en la vida para escoger el correcto momento de iniciar conceptualmente un proyecto y un momento para terminar el mismo. Nunca olvidare estas palabras:

 

Los hermanos le dijeron a Jesús: Sal de aquí, y vete a Judea para que también tus discípulos vean las obras que tú haces.

 

Y Jesús les contesto:

Todavía no ha llegado mi tiempo, mientras que para ustedes todo tiempo es bueno. Suban ustedes a la fiesta; yo no voy a esta fiesta, porque mi tiempo aún no ha llegado.

 

Darme cuenta y estar alerta, aprovechar oportunidades o crearlas y esperar mi tiempo. Aprendi de mi Dios, que todo lo que existe en el Universo se mueve en ciclos periódicos y definidos. Que los cambios ocurren con la necesidad de un proceso de tiempo.  Donde quiera que posemos nuestros ojos, existe un eterno y periódico movimiento que regula el proceso de desarrollo y madurez de cada situación, durante lo cual todo comienza, progresa y luego culmina, para así dar paso a un nuevo ciclo. Esto implica la evidente existencia de un ritmo de vida regido por leyes muy específicas, cuyo conocimiento y correcta aplicación pudiera anticiparnos cuando ciertos eventos tendrían una gran probabilidad de acontecer y por ende, proporcionarnos mayores probabilidades de éxito, en contraposición a los resultados poco satisfactorios que obtendríamos de atenernos a nuestros impulsos emocionales a la casualidad o a las coincidencias. Gracias a esta lección que debo agradecer a mi Dios, ya no actuo por impulsos y emoción, ahora estoy alerta y despierto, y calladamente espero la ocasión. Cuando aprendemos a conocer el funcionamiento de las leyes de sincronicidad que rigen los ciclos de vida y trabajamos al ritmo de estos, nos colocamos en armonía con todo el Universo y por ende estámos en mejor capacidad de aprovechar las influencias positivas asociadas a cada situación. Estar alerta y despierto ante todo, conciente del más minimo detalle de lo que me rodea, ver las oportunidades que otros no ven y crear oportunidades donde aparentemente no existen, soy un taimado y el creador de mi propia suerte.


PREAMBULO

Esta era mi primera visita a México,  y tenia entendido que otros doce países estarían enviando representación de sus mejores equipos de ventas. Para mí, ya de por si era un privilegio estar allí. Yo había sido seleccionado por la empresa Caribe Grolier para representar a Puerto Rico en el 1er. Congreso de ventas a celebrarse en ciudad de México por la empresa Hachette Internacional con sede y oficinas en Francia.         Apenas hacían unos pocos meses atrás yo era un mero vendedor que había comenzado en esta empresa por simple casualidad. Siendo vendedor mi forma y manera de hacer el trabajo me atrajeron grandes beneficios, más que orientado a beneficiarme a mi mismo yo estaba muy orientado en el servicio a los demás y ello se volcó a mi favor. Rompí records de ventas y me convertí en el gerente que más rápido ocupa dicha posición sin siquiera tener una posición de vendedor "Master" o al menos una posición de "SUPERVISOR" lo cual seria logicamente el paso previo a la gerencia. Me ubique un buen día en el pueblo de Barranquitas en el interior de Puerto Rico, y allí cuando no le podía vender una enciclopedia a una madre de estudiantes por no tener empleo o un marido que le ayudara yo les decía -Despreocúpese, alístese que la vengo a buscar mañana y va a tener empleo y la enciclopedia para sus hijos.- y así de esa manera reclute sobre veinte mujeres que sin experiencia previa en ventas, se convirtieron en las mejores vendedoras de la empresa.

Interesante por demás, esta en el hecho de que yo nunca las obligue a vender nada, sencillamente les pedía que me acompañaran a vender a mí y que yo les haría ganar dinero. Ellas solamente cargarían la solicitud de venta y la llenarían una vez yo hubiera cerrado el trato , según yo le fuera solicitando la información al cliente.  Diariamente en los adiestramientos de ventas que daba, un día flojo podía hacer dos ventas y darle a mi "trainne" acompañante a firmar ese contrato como si fuera quien hizo la venta y ganarse cerca de unos $200.00 y un buen día hasta $400.00 dólares, así hice un grupo de vendedoras y me fue muy bien. Gracias al equipo de trabajo que levanté, me convertí en el vendedor que más rápidamente obtiene una posición de gerente en mi empresa, solo en 9 meses y sin tener el rango de vendedor “MASTER” o "SUPERVISOR" (usualmente suele ser un vendedor con más de 5 años de experiencia), todos los que me conocían o sabían de mí, decían:  -”Wow” pero que buena suerte tiene Héctor García.- La gente se admiraba por mis logros y yo era el ejemplo de todos los vendedores viejos como nuevos.

Recuerdo que cuando comencé a hacer mis gestiones de ventas para 1995, me movían más que nada dos placeres,  el de poder servir y ser útil a una madre a un hogar o familia y el de poder convencer a un padre que generalmente estaba reacio o no se interesaba en invertír en la educación de sus hijos. Las madres siempre están interesadas en ayudar a sus hijos, ya que ellas conocen el valor de la educación, además de ser quienes se tenían que sentar con ellos a hacer las asignaciones. Yo crecí dentro de un ambiente académico de lo mejor, estudie en prestigiosos colegios y en la mejor academia militar de Puerto Rico. Tal vez yo traía en mi "Psiquis" el que mi madre siempre hizo lo que pudo por asegurarme una buena educación, en mi casa habían 3 distintas enciclopedias y cientos de libros, y en mi hogar paterno ya que soy hijo de padres divorciados, el estudio de las artes y la filosofía era un estilo de vida. Mi abuelo me introdujo a la lectura de la filosofía desde los 10 u 11 años, el era artista y pintaba, y mientras estaba con el pincel en la mano yo le leia libros de Platón, Aristoteles, Descartes, Baltasar Gracían y otros,  los que comentabamos entre ambos. Además mi abuelo era algo asi como un Masón, ya que llevaba a cabo veladas espirituales con personas de la alta sociedad y yo le acompañaba a dichas sesiones desde niño, en las que conocí que existe un mundo de poderosas fuerzas invisibles que no podemos ver. Con aquellas herramientas en la sangre, creé una personalidad intelectual y espiritualmente dinámica, orientada a fomentar cambios positivos en mi vida y en la de otros.

Gracias en parte a esa formación y a las mujeres que reclute y adiestre en Barranquitas, obtuve en aquel 1er. Congreso de Ventas en México, el 1er. primer lugar como Gerente de Ventas prevaleciendo sobre 6,000 vendedores de doce países, que llevaron de lo más selecto de su cosecha a aquel Congreso y quienes tenian años de ventaja de experiencia sobre mi. (aquí en la foto izquierda, con la placa en la mano). Posteriormente ya en Puerto Rico, como para confirmar que aquello no fue solo un golpe de suerte, la empresa Editorial Lector contrato mis servicios para el 1999 y para sorpresa de los gerentes ya establecidos, fui escogido como el Gerente de Ventas de ese año (abajo en la foto con la placa en la mano). Para el año 2000 mi ultimo año como gerente (antes de iniciar mi negocio), obtuve el premio Octavio Narváez, que se le entregaba al gerente de ventas más consistente de dicha empresa y que campeaba solo y sin competencia.

Afortunadamente todo lo que yo hacia se convertía en "oro", mientras estuve en mi primera oficina en Cayey, la mia era la principal oficina de ventas de la empresa. Luego salí a atender oficinas que estuvieron al borde del cierre por falta de producción, como el ejemplo de la oficina de Mayagüez, las que  yo activaba al grado de convertirla en la principal oficina de ventas de la empresa Editorial Lector. Caribe Grolier la empresa que yo habia dejado atrás, desde mi salida tuvo que cerrar la oficina de Barranquitas que yo había convertido en la mejor de Puerto Rico, por falta de producción. La experiencia y evidencia era que si yo dejaba una oficina en manos de otro, la operación fracasaba y si yo cogía una oficina que estaba al borde del cierre por falta de producción, esta oficina resplandecía, ello se contemplaba de parte de mis compañeros, como que yo era el tipo de "La Buena Suerte".

Aunque parezca un sueño de hadas, lo cierto es que aunque a mi no se me hizo en lo más mínimo difícil obtener mis logros, todos ellos fueron obtenidos caminando siempre sobre un camino minado; entre intrigas e intentos de golpe de estado y dentro de un ambiente donde era como una guerra de todos contra mi. Aunque es conveniente ser una persona afirmada y segura de si misma, que sabe lo que quiere y hacia adonde vá, por alguna razón a otros no les gustan estas personas (que pena) y con muchos egos tuve que lidiar en el camino hacia mis metas. Solamente conocí a un compañero al que puedo llamar amigo, llamado José Quiroz, salvadoreño el, que me mostro afecto sincero y que se sorprendia de como era que yo mantuviera una sonrisa ante los atentados que me hacian. Y yo le decia -A mi me gusta esto José, me encanta que me reten y que me pongan a prueba, es más hasta lo agradezco, esa gente saca de mi las fuerzas y el poder que cada uno de nosotros lleva adentro.-  Desde el 1997 hasta el día de hoy que he logrado poner mi página Web www.proyectosalonhogar.com en Internet, recibí acusaciones a nivel de empresa por parte de mis superiores los cuales veían mi ascenso como una amenaza y trataron de sacarme del medio por miedo a que yo los desbancara. Recuerdo el día en que mi superior J.R. me entrampó para lograr que me sacaran de la empresa, usando a mi propia secretaria en mi contra y frente al Presidente de la empresa y Gerente General, pero fracasó, pues la verdad estaba de mi lado. Posteriormente ya montado mi negocio propio, algunos de mis ex-empleados que siendo despedidos por mi, por practicas anti-eticas, les dio por destruír el Proyecto Salón Hogar y a Héctor A. García llevándome a los tribunales de Puerto Rico con viciosas acusaciones y en ninguna de ellas los acusadores prevalecieron. Yo pienso que ellos lo que hacían era fortalecer mi espíritu dotándolo de un poder que transmutaba de lo que ellos creían era lo peor para mi, en algo mejor; la satisfacción de salir victorioso de una acusación, mágicamente siempre llenaba mi espíritu de una gran energía. Algún día sacaré tiempo para contar esas vicisitudes.

SOBRE EL ¿PORQUE? DEL LIBRO

 

Las joyas siempres han estado ahí, algunos las usan y otros no. Podrian llamarse las joyas de la sabiduria pues son lo mas valioso que puede tener un ser humano en su vida para lograr sus metas y aspiraciones.  Sin embargo por venir de Egipto esos primeros ejemplos mundiales y bíblicos de grandes logros y realizaciones majestuosas muchos siglos antes de la era de los filosofos en Grecia, pues era obvio que allí en medio de los faraones fue el lugar donde primero se habian cultivado estas joyas. Egipto es la cuna del pensamiento racional y de la simbología sagrada más depurada. No olvidemos que hasta los más eminentes filósofos del pasado (Tales de Mileto, Solón, Aristóteles, Sócrates, Platón, Pitágoras) y hombres religiosos de la talla de un José, Moisés, Juan el Bautista, Jesúcristo y algunos otros, bebieron de la Fuente Sagrada de la Sabiduría Egipcia, y gracias a ello elaboraron sus cuerpos doctrinales y filosofías que aún hoy subsisten. Ni la religión ni la simbología que hoy conocemos existirian sin un Egipto. Los hombres mas grandes, sabios e integros que nos haya legado la humanidad, bebieron de la sabiduria egipcia, no en balde la historia religiosa cristiana se origina en Egipto con personajes como José y Moises.  Me emociona la historia bíblica de José el hijo de Jacob, quien aunque fue vendido como esclavo por la envidia de sus hermanos y luego puesto preso en Egipto por falsas acusaciones, Dios lo Bendecía y prosperaba en todo lo que el hacia. José tenia una personalidad tan propia, que era y es el arquetipo de persona perfecta que sabe hacia adonde va y a nada teme. Los avatares de la vida son solo la oportunidad de probar cuan grande era el poder de Dios manifestándose dentro de el.  Un hombre de visión, de fe en Dios, de fe en si mismo, de optimismo proactivo, de una gran determinación, con grandes relaciones interpersonales, un hombre lleno de gracia y sobre todo con una enorme capacidad de levantarse de las pequeñas derrotas y lograr las grandes victorias. Pues con ese modelo en mente comenzaré a explicarte como Dios ha permitido unas cosas en tu vida para así lograr otras, lo interesante es que si no te percatas y das cuenta, nunca le sacaras provecho a esa lección, y te la volverán a repetir. En mi vida se han dado unas trasmutaciones de personalidad que deseo compartir con ustedes. He logrado transformar una actitud de "wise guy" y de pensar en mi, a una orientada hacia el servicio a los demás, me he dado cuenta que así me beneficio muchísimo más. No en balde seguirán teniendo vigencia las milenarias palabras: Lo que el hombre siembra eso cosecha. No hay ni existe un solo día desde que hice mi página web www.proyectosalonhogar.com , que yo no reciba las bendiciones de decenas y hasta miles de personas por yo pensar en la educación de sus hijos, gracias a esas bendiciones me he convertido en el multimillonario de la GRACIA DE DIOS. Hoy pondré en tus manos de una forma clara y poco rebuscada todas las joyas de la sabiduría que te harán seguír adelante con mayor fe y optimismo hasta alcanzar tus sueños. Comenzaré con la historia de un joven ejemplar que me ayudo a encontrarme a mi mismo y el que seguramente lo hará tambien contigo.

Todos los Derechos Reservados  Héctor A. García Todos los Derechos Reservados   Héctor A. García

Las Joyas del Faraón

DETALLES DE LA MASCARA

      

Sobre como aprender a convertir y transmutar

 

lo peor, en lo mejor en tu vida.

 

Aprende a Crear tus Oportunidades

 


Por: Héctor A. García

Jacob, nieto de Abrahan e hijo de Isaac hablaba con sus hijos.

 

-Ustedes son los hijos que tengo de Bilá de Zelfa y mi fallecida y amada Raquel, mis mujeres.-

He decidído dar una tercera parte de lo que tengo, como herencia, al que me muestre más hábilidad, más inteligencia, más astucia y  más sagacidad.  Ello lo hago asi, de manera que no le de lo mismo al que será el mejor mercader de entre ustedes y al peor. Dicho de otra forma, deseo que tome el control de esta familia a quien sea más capáz.

Aquí encima de la alfombra verán que he dejado una moneda de oro para cada uno de ustedes. Tomenla.  Con esa moneda de oro, el que compre algo con lo que pueda llenar aquel oscuro y sucio granero que tenemos, se quedará con la tercera parte de todo lo que poseo.

Se fueron...  El  hijo mayor compró paja, pero solo consiguió llenar el granero una quinta parte.  El segundo hijo compró sacos de pluma, pero no consiguió llenar el granero mucho más que el anterior.  El tercer hijo compro vasijas llenas de agua, pero ocuparon menos espacio que el anterior.  El cuarto hijo hizo lo mejor que pudo con la moneda y asi sucesivamente los siguientes siete hermanos,  pero ninguno logro llenar el granero a más de la mitad. Entonces José, el hijo menor, solo compro un pequeño objeto y le devolvio treinta monedas de plata a su padre, quien sorprendido ya que fue quien unico le devolvio dinero lo puso en una pequeña bolsa que luego guardo como recuerdo.  José solo compro una lampara.

Entonces esperó hasta la noche, y llevo a su padre con el al granero y le dijo:  -¿Que ves en el granero padre? -  y el padre le contesto:  -No veo nada hijo todo esta obscuro-  Entonces José su hijo menor encendió la lampara y el granero se lleno completamente de luz. 

El padre miro el rostro de José y se lleno de mucha alegria pues entendio que tenia al más habil de sus hijos a su lado y le dijo:  -Tu inteligencia y sabiduria te abriran las puertas a donde quiera que vayas, hijo,  y  por ello serás el bendecido y afortunado. –                

Solo con una lampara lleno el granero “de luz”.

Fue asi como José advino a ser el heredero de una tercera parte de la herencia de su padre. Entonces un inusitado regalo que Jacob su padre le hizo de una costosa túnica como la que usaban las personas de distinción,  le pareció a sus hermanos como una prueba de su favoritismo o parcialidad, y suscitó la sospecha de que el padre lo pensaba preferir por encima de ellos los mayores, para darle además la primogenitura a José, hijo de Raquel.

Una vez José tuvo un sueño, y se lo contó a sus hermanos; pero ellos lo odiaron más todavía,  porque les dijo: -Escuchen, voy a contarles el sueño que tuve.  Soñé que todos nosotros estábamos en el campo, haciendo manojos de trigo; de pronto, mi manojo se levantó y quedó derecho, pero los manojos de ustedes se pusieron alrededor del mío y le hicieron reverencias.

Entonces sus hermanos contestaron: -¿Quieres decir que tú vas a ser nuestro rey, y que nos vas a dominar? Y lo odiaron todavía más por sus sueños y por la forma en que los contaba.

 

Después José tuvo otro sueño, que también les contó a sus hermanos. Les dijo: -¿Saben que tuve otro sueño, en el que veía que el sol, la luna y once estrellas me hacían reverencias?

Cuando José contó este sueño a su padre y a sus hermanos, su padre le reprendió y le dijo:

-¿Qué quieres decir con este sueño que tuviste? ¿Acaso tu madre, tus hermanos y yo tendremos que hacerte reverencias? Y sus hermanos le tenían envidia, pero su padre pensaba mucho en este asunto.

* * *

Los hermanos de José que eran pastores estaban obligados a mudarse de un lugar a otro, a fin de procurar pastos para sus ganados, y a veces quedaban ausentes de casa durante meses.  Después de los acontecimientos que se acaban de narrar, se fueron al lugar que su padre había comprado en Siquem.  Pasó algún tiempo, sin noticia de ellos, y el padre empezó a temer por su seguridad, a causa de la crueldad cometida antes con los siquemitas.  Mandó, pues, a José a buscarlos y a traerle noticias respecto a su bienestar.  Si Jacob hubiese conocido los verdaderos sentimientos de sus hijos respecto a José, no le habría dejado solo con ellos; pero éstos los habían ocultado cuidadosamente.

Con corazón regocijado José se despidió de su padre, y ni el anciano ni el joven pensaron lo que habría de suceder antes de que se volviesen a ver.  Cuando José, después de su largo y solitario viaje, llegó a Siquem, sus hermanos y sus ganados no se encontraban allí.  Al preguntar por ellos, le dijeron que los buscara en Dotán.  Ya había viajado más de cincuenta millas, y todavía le quedaban quince más; pero se apresuró, olvidando su cansancio, con el fin de mitigar la ansiedad de su padre y encontrar a sus hermanos, a quienes amaba, a pesar de que eran duros de corazón con él.

José se aproximó sin sospechar el peligro, y se puso contento de haberlos hallado; pero en vez del esperado saludo, se vio objeto de miradas iracundas y vengadoras que le aterraron.  Entonces no bien llego a ellos le cojieron y le quitaron sus vestiduras.  Los vituperios y las amenazas revelaban una intención funesta.  Los hermanos no atendieron a sus súplicas.  Se encontró a merced del poder de aquellos hombres encolerizados. Y dijeron: "Ahora pues, vengan, y matémoslo y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia le devoró: y veremos qué serán sus sueños." Llevándolo brutalmente a una cisterna profunda, le echaron adentro; y después de haberse asegurado de que no podría escapar, lo dejaron allí para que pereciese de hambre, mientras que ellos "se sentaron a comer pan."

Si no hubiese sido por Rubén, habrían realizado su intención.  Este retrocedió ante la idea de participar en el asesinato de su hermano, y fue quien propuso arrojarlo vivo a una cisterna y dejarlo allí para que muriese, con la intención secreta de sacarlo luego y llevarlo a su padre.  Después de haber persuadido a todos a que asintieran a su plan, Rubén se alejó del grupo, temiendo no poder dominar sus sentimientos, y descubrir su verdadera intención de liberar a José.

Pero algunos de ellos estaban inquietos; no sentían la satisfacción que habían esperado para lograr su venganza.  Pronto vieron acercarse una compañía de viajeros.  Eran ismaelitas procedentes del otro lado del Jordán, que con especias y otras mercancías se dirigían a Egipto.  Entonces Judá propuso vender a su hermano a estos mercaderes paganos, en vez de dejarlo allí para que muriera.  Al obrar así, le apartarían de su camino, y no se mancharían con su sangre; pues, dijo Judá: "Nuestro hermano es nuestra carne." Todos estuvieron de acuerdo con este propósito y sacaron pronto a José de la cisterna.

Cuando vio a los mercaderes, José comprendió la terrible verdad.  Llegar a ser esclavo era una suerte más temible que la misma muerte, pero en el habia una confianza de sentirse protegido por una fuerza superior y podia intuír que saldria de aquella situación eventualmente y que su vida estaba segura en las manos de Dios.

José fue vendido por la envidia sus hermanos como esclavo a esos mercaderes ismaelitas por veinte monedas de plata.  Luego fue vendido por estos nuevamente en Egipto a Putifar funcionario del palacio del Faraón. Y la bendición que le había profetizado su padre se cumpliría, pues la habilidad de José en socializar con la gente y administrar el trabajo en casa de Putifar lo había hecho prosperar grandemente. –Que habilidad más grande tiene este joven para los diversos asuntos, que afortunado, todo le sale bien y como he prosperado gracias a el.- así pensaba Putifar

Pero aquello lleno de tanta admiración a la mujer de Putifar que quiso estar con aquel hombre dichoso y lleno de gran suerte en sus gestorias. José no queriendo perder la bendición de su patrón rechazo las insinuaciones de aquella mujer la que sintiéndose rechazada, acuso a este de intento de violación. Lo que pareció un momento de mala suerte para José se convertiría más adelante en la oportunidad de convertirse en uno de los hombres más prósperos de su tiempo. Cayo preso acusado de intento de violación y ya en la cárcel cayo en gracia a los ojos del alcaide, aún en un momento tan amargo todo le salia bien y era el encargado de todos los presos, la dicha y la buenaventura le acompañaban, tenia una actitud hacia la vida que hacia que prosperara en todo lo que se proponía. A todo lo malo que le ocurría el revertía su negatividad y convertía en algo positivo y a su favor.

Un buen día dos funcionarios del Faraón cayeron presos por faltas cometidas contra este y conocieron a José en la cárcel. José les interpreto un sueño que habían tenido ambos y dijo verdad en su interpretación. José podía ver y darse cuenta de cosas que otros no percibían y aquel a quien el sueño le fue favorable por lo que había recuperado la confianza de Faraón, más adelante le hablo al Faraón de José.

 

El Faraón estaba sentado en su trono, ataviado con vestido de hilos de oro, adornado con piedras preciosas que brillaban desde lejos. El trono, cubierto de oro, plata y diamantes, tenía setenta escalones y, según el reglamento del palacio, si la persona que se entrevistaba con el rey era un ministro o una personalidad importante, subía treinta y un escalones y el rey descendía treinta y ocho. Si era un hombre del pueblo, subía tres escalones y el monarca bajaba hasta el cuarto para hablar con él.

 

Según el reglamento real todo aquel que hablaba setenta idiomas, subía setenta escalones y podía conversar cara a cara con el rey. Si sabía menos de setenta idiomas subía los escalones equivalentes a la cantidad de idiomas que hablaba; por su parte, todos los faraones debían saber setenta idiomas.

 

Un mensajero fue a la prisión para traer a José ante el Rey. José se afeitó, se cambió la ropa y se presentó ante el trono real. Entonces subió  hasta el tercer escalón y el Faraón bajó hasta el cuarto y así le habló: “tuve un sueño y no he encontrado quién lo interprete; he oído decir que tú escuchas un sueño y sabes interpretarlo”.

 

José respondió: “No hay hombre que conozca el verdadero nombre de los sueños; solo Dios lo conoce y El dará  una respuesta favorable al Faraón”.

 

José escuchó los sueños del Faraón. Cuando finalizó el relato, dijo al monarca:

 

- Estimado rey, tiene que saber que los dos sueños son uno y que por medio del sueño le ha sido revelado lo que Dios hará con su país. Las siete vacas saludables son siete buenos años donde habrá abundancia y comida para todos los habitantes de la tierra, lo que también fue representado por las siete espigas de trigo gordas. Después de los siete años de abundancia vendrán siete años de hambre, que fueron representados por Dios por medio de las siete vacas flacas y las siete espigas vacías; tanta hambre habrá que la gente olvidará los años buenos.

 

- ¿Cómo sabré que has interpretado bien mis sueños? – Preguntó el Faraón.

 

- Le daré una señal – dijo José – Su mujer está por dar a luz, nacerá un niño y usted se alegrará. Ese mismo día morirá el hijo que ha cumplido dos años de edad y se consolará con el recién nacido. Dicho esto, José se inclinó ante el Faraón y se retiró. Pasaron unos días y lo que había vaticinado José se cumplió: nació un hijo varón y murió el otro hijo varón de dos años de edad.

 

El Faraón llamó a sus ministros y así les dijo: “Ustedes estuvieron presentes cuando el joven hebreo estuvo ante mí e interpretó mis sueños. También lo que predijo se ha hecho realidad. Todo lo que dijo era verdad y hasta me aconsejó cómo pasar la época de hambre, recalcó la necesidad de nombrar a una persona que, en la época buena, planifique el almacenaje de las cosechas y que la sepa repartir en los años de hambre. ¿Podremos encontrar a la persona adecuada para esta misión?”

 

- El país está en sus manos – contestaron los ministros -, y se hará lo que decida; nosotros lo aceptaremos.

 

El Faraón mandó a llamar a José y le dijo: “Después de que Dios nos hizo saber todo lo que ahora sabemos, no hay otro experto ni sabio como tú. Estarás sobre mi casa y todo mi pueblo se conducirá de acuerdo con lo que tú digas. Solo en el trono seré más grande que tú”

 

Al escuchar la decisión real de nombrar a José como segundo suyo, los ministros y consejeros pidieron hablarle en privado.

 

- Usted sabe – dijeron al Faraón – que nuestras leyes establecen que el rey o virrey de Egipto deberá dominar setenta idiomas y José solamente habla hebreo.

 

Ninguno de los presentes sabía que la noche anterior Dios había enviado a unos ángeles a enseñarle los setenta idiomas. El rey formuló a José toda clase de preguntas en diferentes idiomas y éste las contestó todas. Para cada idioma iba subiendo un escalón, hasta llegar finalmente a la misma altura de rey quien, con el acuerdo de sus ministros, confirmó su nombramiento.

 

El Faraón se quitó el anillo de la mano y lo puso en la de José, hizo que vistiera ropa de lino y le colocó un collar de oro en torno al cuello. El Faraón lo montó en el segundo carruaje, que avanza junto al suyo y así José paseó por la ciudad junto al rey, acompañados por músicos y cinco mil hombres armados; más de veinte mil personas salieron a la calle para recibirlo y rendirle honores y las mujeres y los jóvenes subieron a los techos y tiraron flores y perfume sobre la gran caravana. En una sola voz exclamaron “¡Avrej”  que Significa “Este es el padre, consejero del rey; este es el elegido del rey, todos deben obedecerle, quien no lo hiciere morirá. ¡Inclínense ante él!”

 

Toda la muchedumbre se inclinó ante José. El hijo de Jacob alzó sus ojos al cielo y dijo: “El levanta al pobre del polvo, al menesteroso levanta de los basurales, para hacer que se siente con los príncipes de su pueblo. Feliz es el hombre que confía en ti, oh Dios. ¡Te agradezco todo lo que hiciste por mí”

 

El Faraón le dio numerosos regalos, casas, campos y viñedos, 300.000 ciclos de plata y 1.000 ciclos de oro y una enorme cantidad de piedras preciosas. El rey ordenó a todos sus súbitos que trajeran regalos al nuevo virrey y así lo hicieron.

 

El Faraón le dio un nuevo nombre a José, Tzofnar Paneaj, que significa “el que explica las cosas ocultas”, porque José interpretó sus sueños, y le dio por mujer a Asenat hija de Potifera, sacerdote de On.

Faraón estuvo bien administrado bajo el mando de José y Egipto prosperaba grandemente.

José en las noches acariciaba estas joyas y a cada una le dio una cualidad y le decía a su esposa Asenat: -Tu vez esta joya, -refriéndose a un diamante- ella me recuerda por su fortaleza el valor de la tenacidad y determinación.  Esta otra, -refiriéndose ahora a un rubí- me recuerda por su color la disposición al sacrificio que debemos tener y como debemos levantarnos aún cuando estemos heridos.  Esta Aguamarina por su belleza de color azul claro, representa para mí el haber obtenido el éxito en mis gestiones para el Faraón.  Y así a cada piedra le dio un valor propio, comparable a las cualidades que adornan a los que triunfan en todo lo que se proponen.

-Gracias mi Dios por siempre estar ahí conmigo aún en mis peores momentos, tú nunca me abandonas y permites que de toda prueba salga fortalecido y prosperado.

Con el paso de los años la inteligencia y sabiduría de José aumentaba y con ella las riquezas que obtenía de su mandato en Egipto al ser el segundo al mando, solo luego del Faraón.

 José reconoce a sus hermanos

Pasados siete años de abundancia en Egipto, luego vino una epoca de hambre que arropaba ese pueblo y a los circundantes y comenzaron a pasar hambre. Entonces  José abrió los graneros y empezó a vender el trigo a los egipcios. Oyendo Jacob que se vendían víveres en Egipto, dijo a sus hijos:

- He oído que se vende trigo en Egipto: bajad allá, y compradnos lo necesario para que podamos vivir y no muramos de hambre.

Bajaron diez hermanos de José a comprar grano en Egipto. Cuando llegaron allí José los reconoció inmediatamente, pero ellos a José no. Fingió que los tomaba por espías extranjeros y los amenazó con la cárcel.

Para evitarla, ellos le contaron de dónde venían y también que tenían un hermano menor que se había quedado en Canán con Jacob, su padre.  Como demostración de que no mentían José les exigió que le trajeran ese hermano menor que decían tener.  Simeón se quedaría como rehén hasta que volvieran.

Les permitió que compraran trigo y los dejó marchar.  Al llegar a Canán y descargar el trigo se encontraron con que dentro de los sacos estaba el dinero con que lo habían pagado.

Tuvieron que volver acompañados de Benjamín.  También  llevaron el dinero encontrado entre el trigo.

José les obsequió con un gran banquete y, en secreto, ordenó a su mayordomo que metiera en el saco de Benjamín la copa de plata que él mismo usaba, y también que volviera a meter el dinero en los sacos, como la vez anterior.

Salían ya de la ciudad con los camellos cargados cuando les dio alcance el mayordomo con la orden de detenerlos por ladrones.  Registró los sacos y en el de Benjamín apareció la copa de José.  Volvieron a la presencia de éste.  Con dureza les dijo que el ladrón tenía que quedarse en la cárcel,

Ante la expresión de sus rostros José no pudo resistir más  y llorando de alegría los abrazó, revelándoles quién era y que no temieran por lo que años atrás habían hecho con él.

 

¿Cómo pudo José dar tal ejemplo de firmeza de carácter, rectitud y sabiduría?  En sus primeros años había seguido el deber antes que su inclinación; y la integridad, la confianza sencilla y la disposición noble del joven fructificaron en las acciones del hombre. 

Una vida sencilla y pura había favorecido el desarrollo vigoroso de las facultades tanto físicas como intelectuales.  La comunión con Dios mediante sus obras y la contemplación de las grandes verdades contadas a los herederos de la fe, habían elevado y ennoblecido su naturaleza espiritual al ampliar y fortalecer su mente como ningún otro estudio pudo haberlo hecho. 

La atención fiel al deber en toda posición, desde la más baja hasta la más elevada, había educado todas sus facultades para el más alto servicio.  El que vive de acuerdo con la voluntad del Creador adquiere con ello el desarrollo más positivo y noble de su carácter.  "El temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal la inteligencia."

Pocos se dan cuenta de la influencia de las cosas pequeñas de la vida en el desarrollo del carácter.  Ninguna tarea que debamos cumplir es realmente pequeña.  Las variadas circunstancias que afrontamos día tras día están concebidas para probar nuestra fidelidad, y han de capacitarnos para mayores responsabilidades. 

Adhiriéndose a los principios rectos en las transacciones ordinarias de la vida, la mente se acostumbra a mantener las demandas del deber por encima del placer y de las inclinaciones propias.  Las mentes disciplinadas en esta forma no vacilan entre el bien y el mal, como la caña que tiembla movida por el viento; son fieles al deber porque han desarrollado hábitos de lealtad y veracidad.  Mediante la fidelidad en lo mínimo, adquieren fuerza para ser fieles en asuntos mayores.

Un carácter recto es de mucho más valor que el oro de Ofir.  Sin él nadie puede elevarse a un cargo honorable.  Pero el carácter no se hereda, se trabaja.  No se puede comprar, hay que pagar el precio de el, cultivando las más grandes joyas de la sabiduria.  La excelencia moral y las buenas cualidades mentales no son el resultado de la casualidad.  Los dones más preciosos carecen de valor a menos que sean aprovechados.  La formación de un carácter noble es la obra de toda una vida, y debe ser el resultado de un esfuerzo aplicado y perseverante.  Dios da las oportunidades; la buena suerte y prosperidad dependen del correcto uso que se haga de ellas.

 

 Murieron José y sus hermanos, y toda aquella generación. Pero los hijos de Israel fueron fecundos y se hicieron muy numerosos; se multiplicaron y llegaron a ser muy poderosos. Y la tierra estaba llena de ellos.

Después se levantó un nuevo rey en Egipto que no había conocido a José, el cual dijo a su pueblo:  "He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es más numeroso y fuerte que nosotros. Procedamos astutamente con él para que no se multiplique; no suceda que, en caso de guerra, también se una a nuestros enemigos, luche contra nosotros y se vaya del país."

Entonces el Faraón mandó a decir a todo su pueblo: "Echad al Nilo a todo niño que nazca, pero a toda niña conservadle la vida."

Entonces la hija del Faraón descendió al Nilo para bañarse. Y mientras sus doncellas se paseaban por la ribera del Nilo, ella vio la arquilla entre los juncos y envió a una sierva suya para que la tomase.  Cuando la abrió, vio al niño; y he aquí que el niño lloraba. Y teniendo compasión de él, dijo:

-Este es un niño de los hebreos.

El vino a ser para ella su hijo, y ella le puso por nombre Moisés, diciendo: "Porque de las aguas lo saqué."

Y creció Moisés en la corte de Faraón como otro Egipcio más, y vivió en la abundancia.

Sin embargo un buen día se entera de su madre de crianza que el era hijo de hebreos y no de egipcios y su corazón se conmovió y apiado de estos, quienes pasaban un gran trabajo para sobrevivir. Y así cierto día mato a un egipcio que agredía a un hebreo y ello trajo como consecuencia que tuvo que huir ya que el Faraón se entero que Moisés no era egipcio y puso precio por su cabeza.

Y así pasaron muchos años y aquel Faraón murió.

Después Moisés y su hermano Aarón fueron al nuevo Faraón y le dijeron:

-Dios, el Dios de Israel “los hebreos” , dice así: "Deja ir a mi pueblo para que me celebre una fiesta en el desierto."

Pero el Faraón respondió:

-¿Quién es Dios para que yo escuche su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Dios, ni tampoco dejaré ir a Israel.

Y le sucedieron graves penurias al pueblo egipcio a causa de la negativa de Farón a soltar o dejar libre a los hebreos.

Cuando el Faraón por fin dejó ir al pueblo, Dios no lo guió por el camino de la tierra de los filisteos, aunque era más corto, porque dijo Dios: "No sea que al enfrentarse con la guerra, el pueblo cambie de parecer y se vuelva a Egipto."  Más bien, Dios hizo que el pueblo diese un rodeo por el camino del desierto hacia el mar Rojo. Los hijos de Israel salieron de la tierra de Egipto armados.

Los restos de José son  llevados de Egipto.

Moisés tomó también consigo los restos de José, quien le había hecho jurar a los hijos de Israel diciéndoles: "Ciertamente Dios les visitará, y haréis llevar de aquí mis restos con ustedes y hallareis en mi sarcófago unas Joyas con las cuales comenzarán nuevamente fuera de Egipto." “Además encontrarán el collar de las joyas de la sabiduría que colgaran sobre el pecho del líder de la nueva manada y que ocultaran al ojo humano, con ellas logrará siempre que tenga la determinación suficiente, el valor para alcanzar sus propósitos.

Di a los hijos de Israel que den la vuelta y acampen cerca de Pi-hajirot, entre Migdol y el mar, frente a Baal-zefón; acamparéis en el lado opuesto, junto al mar.- Le dijo Dios a Moisés.

Ellos lo hicieron así.  Y cuando informaron al rey de Egipto que el pueblo huía, el corazón del Faraón y de sus servidores se volvió contra el pueblo. Y dijeron:

-¿Cómo hemos hecho esto de haber dejado ir a Israel, y que no nos sirva?

 Unció su carro y tomó consigo a su gente.  Tomó 600 carros escogidos y todos los demás carros de Egipto con los oficiales que estaban al frente de todos ellos.

 Dios endureció el corazón del Faraón, rey de Egipto, y él persiguió a los hijos de Israel; pero éstos salieron osadamente.  Los egipcios los persiguieron con toda la caballería, los carros del Faraón, sus jinetes y su ejército; y los alcanzaron mientras acampaban junto al mar, al lado de Pi-hajirot, frente a Baal-zefón.

Y el sacerdote principal de los hebreos colgó sobre el cuello de Moisés, un collar con varias piedras preciosas las que llenaron a este hombre de un gran valor.  -Moisés, en estas joyas se encierra una gran sabiduría, estas son las joyas que recibió José, de parte del buen Faraón de su tiempo.-  -José le adjudico un gran poder para cambiar y transformar vidas y dejo escrito que estas joyas deberían ser compartidas con los hombres que tienen un espíritu libre con la posibilidad de cambiar la vida de seres que han vivido esclavos por mucho tiempo. - Aquí te entrego este tesoro y espero que nuestro buen Dios te utilice para el bien de nuestro pueblo, para la libertad de su cautiverio.

Moisés sintió un gran poder, mas que nada espiritual y mental al sentir el peso de aquellas joyas colgando sobre su cuello y adheridas a su pecho. Entonces con un gran cansancio y fatiga por la salida de su pueblo de Egipto, fue a recuperar energias y a descansar a su tienda. Dentro de unas horas partirían y la única ruta de salida era a través del Mar Rojo,  pero ellos no tenían barcazas. Ya el se había enterado gracias a sus espías que Faraón había cambiado de parecer y se proponía matarlos a todos ellos antes de consumar su salida de Egipto. Y al acostarse a descansar comenzó a soñar; y en sus sueños vio a José que venia a compartir con el, el valor de cada joya y a orientarle sobre los pasos a seguir. –Moisés, yo haré de ti un hombre sabio y entendido y con tu sabiduría gobernaras mi pueblo. Quiero que en tu viaje por el desierto que te haré pasar, eduques a este pueblo y lo prepares para la prosperidad, no todos llegaran, muchos fracasaran en el intento pero a los que sigan mis consejos los llevare a terrenos y valles de gran fertilidad y abundancia, solo que tienen que creer en mi.  Llevarás el mensaje de una manera sencilla y simple de manera que todos puedan entender. Moisés sentía que estaba viviendo su sueño como si fuese algo real y le preguntaba a José en sus sueños -¿José, que debo hacer y como le debo enseñar a mi pueblo a prepararse para que puedan entender lo que es esa prosperidad que ellos no conocen?

Es sencillo Moisés es sencillo…

 

Al final del libro en el capitulo 5 luego de haberte entregado todas Las Joyas del Faraón, esta la conclusión de esta historia.

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Indice por capitulos

1.  La Historia Comienza

 2.     Maestra Vida

3.   Las primeras joyas

 4.   Joyas del Faraón

5.   Joyas del Faraón

 H é c t o r   A.   G a r c í a