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O b r a d i s e ñ a
d a y c r e a d a p o r
H é c t o r A. G a r c í a
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Historia de Puerto Rico
El Estado Libre Asociado
Tomar
examenes de repaso
Constitución
del E.L.A.
Emigración puertorriqueña a Estados Unidos


Cronología histórica
En 1947, el Congreso Federal otorgó a los
puertorriqueños el derecho a elegir a su propio Gobernador, colocando
directamente bajo éste toda la estructura ejecutiva. En noviembre de 1948
fue elegido por primera vez como gobernador Luis Muñoz Marín, del Partido
Popular Democrático, que tomó posesión de su cargo en enero del año
siguiente.
En 1950 fueron sometidos a la aprobación del pueblo
puertorriqueño una serie de enmiendas a la ley que regulaban las
relaciones entre el gobierno federal y el de la isla. El 3 de julio de
1952, Puerto Rico adquiría la categoría de Estado Libre Asociado, y el 25
de julio del mismo año los puertorriqueños redactaron su propia
constitución y organizaron bajo su dominio el gobierno interno de la isla.
Los principales elementos jurídico-políticos del Estado Libre Asociado de
Puerto Rico son los siguientes: unión permanente con los EE.UU, y
autoridad suprema de la Constitución y de los poderes legislativo,
ejecutivo y judicial de los Estados Unidos sobre guerra, defensa y
servicio militar, relaciones diplomáticas, inmigración y aduana, control
de la televisión, moneda y correos; comercio internacional, régimen de
pasaporte, seguro social y ley de quiebras.
Manos a la Obra
A partir de la Segunda
Guerra Mundial, el gobierno
de los Estados Unidos apoyó
una mayor libertad política
para la Isla, ya que
estimaba que si existía
malestar entre los
puertorriqueños se ponía en
peligro la presencia
estadounidense en el Caribe.
Por esta razón, respaldaron
la creación de programas
económicos y sociales para
Puerto Rico.
Estas circunstancias, aunque
le abrieron el paso a una
reforma agraria, culminaron
en el desarrollo de la
industria manufacturera como
nueva base de nuestra
economía. Para lograrlo, se
creó un revolucionario plan
que estaría financiado,
principalmente, por capital
privado estadounidense. Este
plan, puesto en marcha entre
1945 y 1947, recibió el
nombre de “Operación Manos a
la Obra”.
Si lees con detenimiento,
notarás que el nombre de
este plan alude a un
esfuerzo unido entre los
puertorriqueños para
rescatar nuestra economía y,
claro, nuestra sociedad. La
expresión “manos a la obra”
es un llamado a la acción,
que connota colaboración,
entusiasmo, fuerza y
propósito. Es, muy
probablemente, la forma más
adecuada de describir el
proceso de renovación que
experimentaría el país en
los próximos años.
Curiosamente, este plan
también se conoce en inglés
como Operation Bootstrap,
debido a que la palabra
“bootstrap” se utiliza para
describir los momentos en
que usamos nuestros propios
recursos para crecer sin la
asistencia de los demás. Sin
embargo, para llevar a cabo
el nuevo plan industrial era
necesario contar con “la
asistencia de los demás”, es
decir, atraer a los
inversionistas
estadounidenses por medio de
incentivos económicos.
Por esta razón, en 1947 el
gobierno aprobó la Ley de
Incentivos Industriales, que
eximía a las nuevas
corporaciones
estadounidenses de pagar
contribuciones municipales y
sobre la propiedad. Esto
motivó a muchas
corporaciones a establecerse
en la Isla, transformando el
futuro económico de Puerto
Rico.
Corporaciones Publicas
Entre 1941 y 1942, el
Gobierno creó corporaciones
públicas para facilitar el
desarrollo económico de la
Isla. Entre éstas, se
encontraba la Autoridad de
Fuentes Fluviales, dedicada
a desarrollar una red de
energía eléctrica nacional,
así como un sistema de
acueductos y alcantarillados.
Además, en 1942 se creó la
Junta de Planificación,
encargada de establecer un
plan maestro de desarrollo.
Por otra parte, se creó
también la Compañía de
Fomento de Puerto Rico que,
en conjunto con el Banco de
Fomento Industrial, les
brindaría apoyo a las nuevas
industrias del país. De esta
forma, se facilitó el
establecimiento de fábricas
que no sólo serían propiedad
del Gobierno, sino que
también serían operadas por
él.
Entre éstas, se encontraba
la Puerto Rico Glass
Corporation, dedicada a la
producción de vidrio. Ésta
fue incorporada en 1943 y
utilizaba materia prima
nativa para producir,
principalmente, botellas
para la industria del ron.
Otra de las empresas del
Gobierno fue la Puerto Rico
Pulp and Paper Corporation,
que fabricaba cartón para
empacar otros productos
manufacturados.
Posteriormente, en 1945, se
estableció la Puerto Rico
Shoe and Leather Company.
Esta fábrica utilizaba
cueros nativos para producir
zapatos que eran muy
necesitados por la población
para evitar los riesgos a la
salud. La Puerto Rico Clay
Products Corporation, por
otra parte, se dedicó a la
producción de bloques de
construcción, tejas, canales
de desagüe y tubos de
alcantarillado.
Energía Eléctrica
El período entre 1893 y 1910
marcó el comienzo del
consumo de electricidad en
Puerto Rico, cuando esta
fuente de energía era
producida y distribuida sólo
por compañías privadas.
Luego, en 1915, se construyó
la primera central
hidroeléctrica operada por
el gobierno: la Central
Hidroeléctrica Carite 1.
Ésta utilizaba el agua del
lago Carite para producir la
energía eléctrica. Durante
las próximas tres décadas,
se crearon varios embalses
que, además de recoger agua
potable para usos domésticos
e industriales, se
utilizaron para establecer
numerosas generatrices
hidroeléctricas.
Los sistemas hidroeléctricos
varían según la cantidad de
agua que se acumula en una
cuenca, así como la altura y
la topografía del terreno en
que se encuentra. Estos
sistemas se componen de uno
o varios lagos que almacenan
el agua, y de túneles que
desvían el agua hasta un
tubo de carga. Finalmente,
el tubo la lleva a una
turbina hidráulica para
generar la electricidad.
El proceso de
industrialización que
experimentó nuestra economía
a finales de los años 1930 y
principios de los 1950,
provocó un enorme aumento en
la demanda de energía
eléctrica a través de toda
la Isla. Por esta razón,
para expandir el sistema de
generación de electricidad y
la instalación de las líneas
eléctricas, se creó la
Autoridad de las Fuentes
Fluviales el 2 de mayo de
1941. Luego, entre 1946 y
1947, la Autoridad inició un
programa de electrificación
para las zonas rurales de
Puerto Rico pues, en aquel
entonces, sólo un 12 por
ciento de la población rural
disfrutaba del servicio.
La Tierra del Pueblo
Previo a la década de 1940,
poseer un pedazo de terreno
era un verdadero lujo para
la familia puertorriqueña
promedio. En aquella época,
la mayor parte de las
tierras cultivables estaban
en manos de las grandes
corporaciones
estadounidenses establecidas
en la Isla. Como resultado,
el Partido Popular
Democrático, fundado en
1938, propulsó una reforma
que limitaría a 500 cuerdas
la extensión de tierra que
podían poseer estas
corporaciones.
Aunque ésta no era la
primera vez que se intentaba
resolver el problema, el
Partido Popular Democrático
usó su mayoría legislativa
para aprobar la Ley de
Tierras de 1941, fijando los
parámetros de una nueva
reforma agraria. Se
establecía, por este medio,
la creación de la Autoridad
de Tierras que regulara las
disposiciones de la ley.
El primer paso a tomarse era
quitarles o expropiarles las
tierras a las corporaciones
agrícolas que tuvieran más
de 500 cuerdas. En segundo
lugar, la ley disponía una
redistribución de esas
tierras a los cientos de
miles de personas que vivían
como “agregados” en nuestros
campos. La distribución
incluía la repartición de
parcelas de una a tres
cuerdas a los campesinos y
sus familias. Además, los
pequeños agricultores
recibirían terrenos para
fincas familiares de hasta
25 cuerdas y, para una mayor
producción agrícola, se
repartirían fincas de 100 a
500 cuerdas a los
agricultores y los agrónomos
del país.
Aunque las corporaciones
respondieron con batallas
legales, el Gobierno
prevaleció logrando que,
entre 1941 y 1959, más de
60,000 familias de agregados
se convirtieran en dueñas de
sus propias parcelas de
terreno.
Transformación

Durante el largo período de gobierno del PPD (1940-1968)
se acometió una gran transformación socioeconómica de la isla: del
monocultivo azucarero se pasó a una progresiva diversificación, y a partir
de 1948 los populares dieron un nuevo impulso al proceso de
industrialización del país. Inicialmente el Estado aportó capital
industrial, con el cual se crearon fábricas de masiva produccion textil, cristal, cemento y papel.
Tras ello, los populares se propusieron incentivar la inversión externa
eximiendo totalmente del pago de contribuciones por un período que podía
llegar hasta los 17 años a las empresas que se radicaran en Puerto Rico.
El programa de Fomento Industrial corría a cargo de Teodoro Moscoso, que a
mediados de los años sesenta promovió el desarrollo de la industria pesada
mediante el establecimiento de plantas petroquímicas en las regiones sur y
sudeste del país. En los años 1970 y 1980 prevalecieron las farmacéuticas
siendo Puerto Rico el país mas superpoblado por ellas del mundo
y las fábricas de artículos electrónicos, que generaron un aumento de la
renta de los puertorriqueños, que se concentraron masivamente en las
ciudades. Al convertirse en Estados federados de los Estados Unidos los
territorios de Alaska y Hawai se reforzó en Puerto Rico el sector
favorable a la integración plena; en cambio, como consecuencia de la
revolución de Fidel Castro, también se generó en Puerto Rico una corriente
nacionalista e independentista
Plebiscitos y ascenso del bipartidismo
El plebiscito, o consulta de estatus,
impulsado por el PPD en 1967, arrojó un apoyo mayoritario de un 60% al ELA.
A pesar del respaldo a esa fórmula política, el desgaste del partido en los
1960 era evidente. Un año después, experimentó su primera derrota electoral
luego de veinte años en la gobernación. Entre 1964 y 1968 el gobernador
había sido Roberto Sánchez Vilella, un brillante servidor público de carrera
y representante de una nueva generación de populares quien al final de su
mandato se separó del PPD.
El triunfo del recién creado Partido Nuevo
Progresista y del candidato estadista, el industrial Luis A. Ferré, frente
al candidato del PPD, Luis Negrón López, también quebró la hegemonía del
partido y marcó el aumento gradual de las fuerzas anexionistas en el siglo
20. El bipartidismo se consolidaría en la isla y los dos partidos
principales comenzarían a turnarse. Entre 1972 y el 2000 cada uno ganó
cuatro elecciones. El Partido Independentista ha retenido entre un cuatro y
un cinco porciento de los votos.
Aunque el PNP no revalidó en 1972, tanto
Carlos Romero Barceló (1977-1984) como Pedro Rosselló González (1993-2000),
adelantaron la causa estadista durante sus respectivas gobernaciones. Las
políticas más notorias de Rosselló se basaron en la privatización de
empresas gubernamentales. La venta más criticada fue la de la Telefónica, la
cual generó numerosas protestas y marchas multitudinarias. La oficialización
del idioma inglés junto con el español y la implantación de la reforma de
salud, fueron otras medidas controvertibles aprobadas durante su
administración.
A partir de la celebración del plebiscito
de 1967, el asunto del estatus ha estado vigente con más fuerza en la
política isleña. La estadidad, la independencia y el autonomismo, siguen
siendo las opciones políticas. El tradicional apoyo al Estado Libre Asociado,
aunque mantiene una ventaja, ha declinado significativamente si comparamos
los resultados plebiscitarios de 1993.
El 4 de noviembre de ese año se celebró un
plebiscito de tres opciones impulsado por el gobernador Rosselló. Los
electores favorecieron el ELA con una pluralidad de un 48.4%. La fórmula
estadista obtuvo un 46.2% y la independentista un 4.4%. Cinco días más tarde
se llevó a cabo en la isla la efeméride del Quinto Centenario del "descubrimiento"
de la isla. Las celebraciones en torno a este gran evento disiparon las
divisiones de los puertorriqueños que habían aflorado en la contienda
plebiscitaria. Como un fenómeno particular, reiteradamente la mayoría del
pueblo de Puerto Rico se ha reafirmado en la defensa de su identidad
cultural independientemente del estatus político que profese.
Antes de finalizar el siglo, los electores
regresaron por tercera vez a las urnas plebiscitarias, también a instancias
del PNP. El 13 de diciembre de 1998 se incluyeron cinco opciones. En adición
a la estadidad, el ELA y la independencia, se votaría por la libre
asociación y por una quinta columna llamada "ninguna de las anteriores". La
quinta opción obtuvo un 50.2% de los votos dejando en un franco desconcierto
a los congresistas. El PPD interpretó el triunfo como un rechazo a la
estadidad. Mientras que el PNP, lo interpretó como un rechazo al ELA.
Adentrándonos en un nuevo siglo el dilema centenario del estatus continúa.
El Congreso, sigue reteniendo el poder sobre la Isla.
El
Cerro Maravilla
Uno de los sucesos políticos más
controvertibles y comentados en el Puerto Rico de la década de 1980 fue la
ejecución de dos jóvenes independentistas en las torres de comunicación del
Cerro Maravilla. A pesar de que los miembros de la policía que los
acompañaron en el momento de su muerte se declararon inocentes del suceso,
finalmente la prueba apuntó hacia su culpabilidad. El entonces Gobernador
Carlos Romero Barceló había felicitado a los policías públicamente por éstos
haber evitado unos supuestos actos de sabotaje en 1978. Durante la campaña
de 1980, se rumoraba que los jóvenes Arnaldo Darío Rosado y Carlos Soto Arriví, habían sido ejecutados mientras pedían clemencia. Cuando el PPD
obtuvo el control del Senado en 1980, se inició una investigación senatorial
bajo la dirección del licenciado Héctor Rivera Cruz. La misma confirmó las
sospechas de numerosos sectores del país. Los agentes que cometieron
perjurio en sus declaraciones iniciales fueron convictos por asesinato y
enviados a prisión.
La quiebra del modelo económico
La crisis económica que comenzó en 1973,
como consecuencia del aumento en los precios del petróleo del Medio Oriente,
hizo tambalear el modelo industrial "Manos a la Obra" que promovía para esa
época a la industria petroquímica. Refinerías como la CORCO permanecen hasta
el día de hoy como ruinas del progreso que se intentó impulsar en esa década.
El desempleo aumentó a un 20% en 1977, el Producto Nacional Bruto descendió,
los niveles de ingreso se estancaron y más de 270 huelgas tuvieron lugar
durante el cuatrienio de Rafael Hernández Colón (1973-1976). Al agravarse la
situación económica en Estados Unidos, a mediados de los 1970 hubo una
migración de retorno a la Isla. Esta tendencia cambiaría en la década de
1980 cuando una emigración de profesionales abandonó el país en búsqueda de
mejores condiciones de empleo y mejor calidad de vida.
Alrededor de 5,000 puertorriqueños
emigraron anualmente siendo su destino preferido el sur de Estados Unidos.
Los puertorriqueños forman una comunidad significativa en los Estados Unidos.
Aunque Nueva York concentra la mayoría de la diáspora, se estima que los
estados de Florida, Massachusetts, Texas, Connecticut y Pennsylvania han
experimentado un gran crecimiento en las dos últimas décadas del siglo 20.
Como una alternativa para enfrentar la
crisis económica, en 1976 se aprobó la sección 936 del Código de Rentas
Internas. El propósito era estimular la economía garantizando que las
exenciones contributivas de las ganancias derivadas de las inversiones en
Puerto Rico se mantuvieran intactas. El impacto de la 936 resultó en un gran
influjo de capital en la isla al punto de que en 1983 los beneficios
ascendieron a 1.64 billones. Era la época del auge de las farmacéuticas.
Durante los 1990 comienza la amenaza de erradicar la sección generando un
pánico en los sectores políticos autonomistas. Finalmente, durante la
gobernación de Pedro Rosselló y siendo Comisionado Residente en Washington
Carlos Romero Barceló, el Congreso eliminó la 936 quebrando una de las
vértebras principales del ELA y de la economía de Puerto Rico.
Sila María Calderón, la primera mujer gobernadora
En las elecciones de 2000, los tres
candidatos a la gobernación fueron Rubén Berríos, por el Partido
Independentista, Carlos Ignacio Pesquera, por el Partido Nuevo Progresista y
Sila María Calderón, por el Partido Popular Democrático. Las acusaciones de
corrupción y de malversación de fondos a funcionarios del gobierno del PNP
acapararon la atención de la campaña y socavaron el poder del partido luego
de ocho años en el poder. Tras una ardiente campaña, Sila María Calderón
obtuvo la mayoría de los votos con el lema de "Un gobierno limpio". Triunfó
como la primera mujer gobernadora con un 48.4% de los votos. Pesquera obtuvo
un 46.2% y el candidato del PIP un 4.8%.
Aníbal Acevedo Vilá derrotó al veterano
político estadista y ex gobernador de Puerto Rico, Carlos Romero Barceló en
la carrera de Comisionado Residente. Durante los primeros meses de su
gobernación el éxodo de fábricas a causa de la derogación congresional de la
sección 936 del Código de Rentas Internas estremeció al país. La gobernadora
se ha comprometido con buscar nuevas alternativas para atraer industrias y
remediar el desempleo. Otro de sus compromisos ha sido abogar por el cese de
los bombardeos de la Marina en la Isla Nena.
Vieques
Uno de los asuntos más discutidos en las
elecciones de 2000 fue la situación del municipio viequense. Esto, debido al
uso como campo de entrenamiento que ha hecho la Marina de la isla con balas
vivas e inertes por más de 60 años. El asunto de Vieques revivió luego de la
muerte del guardia de seguridad David Sanes en 1999. El daño ecológico, el
ruido de las detonaciones, la alta incidencia de cáncer y los estragos
económicos han sido algunos de los argumentos en contra de la Marina. La
Marina, en cambio, alega que Vieques no se puede sustituir como campo de
entrenamiento.
La posición del PNP ha sido avalar un acuerdo con el ex-presidente
Clinton que prometió la salida de la Marina en el 2003. La del PIP, ha sido
adelantar la consigna "Ni una bala más" y recurrir a actos de desobediencia
civil. El PPD, se unió a este clamor antes de las elecciones de 2000 y
exigió el cese de bombardeos. Sus miembros participan en actos de
desobediencia civil aunque ésta no sea una política oficial del partido. El
Tribunal Federal ha procesado cientos de casos de desobedientes que no cesan
en su compromiso con el retiro de la Marina. La severidad de las penas a
algunos de ellos, como al líder independentista Rubén Berríos Martínez, ha
generando críticas en todo el país.
Alrededor del caso de Vieques se han
agrupado numerosas organizaciones cívicas y religiosas que exigen paz para
ese municipio y que han elevado el caso al ámbito internacional. Las
presiones han llevado al nuevo presidente George W. Bush a ratificar el
retiro de la Marina en 2003 y a admitir que los viequenses no la quieren,
abriendo así una nueva controversia política y de seguridad nacional. Al dia
de hoy 2005, ya la marina no ocupa Vieques y la base militar naval mas
grande del mundo, Roosevet Roads, cerro sus operaciones.
Repaso y exámenes

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