Grecia     Página 5

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La Economía

La base de la economía era la agricultura, cimentada sobre el cultivo de cereales, vid, olivo, frutales, legumbres, lino como fibra textil y, en algunos casos, tierras de regadío. Existía la propiedad comunal, aunque no era el único medio de tenencia. La tierra privada podía ser heredada, vendida e incluso enajenada, no así la propiedad comunal que siempre debería permanecer en manos de la comunidad y debería dedicarse a su propio aprovechamiento. Parece ser, no obstante, que existía algún tipo de colectivismo agrario en el que numerosos campesino trabajaban de forma conjunta la misma tierra, aunque aún no se ha dado una explicación satisfactoria a este modelo de tenencia.

Pese a la preponderancia del mundo agrícola, la riqueza se contaba por la cantidad de cabezas de ganado que se poseían. En el cómputo de cabezas de ganado se incluían las mujeres, los esclavos y diversos utensilios.

El robo era duramente perseguido y sancionado. No así la piratería, que en un principio se utilizaba únicamente contra los extranjeros y que pudiera ser que incluso estuviese financiada por algunas polis y de forma segura por la aristocracia de muchas de ellas.

Grecia Arcaica

Dos son los rasgos distintivos de la Grecia Arcaica, por un lado el definitivo triunfo de la polis como unidad organizativa de la vida política y social de Grecia, y por otro, la gran expansión griega por el Mediterráneo. Los momentos finales de la Edad Oscura fueron testigos de la transformación de la comunidad homérica en la polis triunfante de la Grecia Arcaica.

A lo largo del siglo VIII a.C., la actividad económica sufrió un fuerte desarrollo relacionado con el auge de la organización social, la polis, y con el creciente intercambio comercial de un extremo a otro del Mediterráneo, propiciado por el éxito de la expansión griega. De forma simultánea al crecimiento económico se produjo un aumento de la población que facilitó la producción de excedentes para el comercio, así como la necesidad de emigrar a otras tierras en busca de un suelo cada vez más escaso en Grecia. El aumento de la población propició el aumento de la producción y viceversa, pero este proceso generó una serie de desequilibrios que acabaron por generar grandes diferencias entre aquellos individuos que obtenían pingües beneficios y los que no.

La Polis

La polis era ante cualquier otra cosa una comunidad de ciudadanos, esto significa que no era Atenas sino los atenienses, ni Esparta sino los espartanos, ellos tomaban las decisiones, suya era la representatividad. Por encima de la ciudad, por encima de cualquier cosa, se encontraba la comunidad, todo era sacrificable al bien común, incluso la propia ciudad; Atenas podía ser arrasada, y lo fue, pero los atenienses continuarían manteniendo su espíritu y su conciencia de colectividad.

En el aspecto político, la polis era una comunidad eminentemente agraria, de pequeñas dimensiones, totalmente soberana e independiente. Toda la polis orbitaba sobre un lugar comunal de reunión en el que se tomaban las decisiones y se realizaban las asambleas.

Según nos cuenta Aristóteles, las polis tuvieron su origen en la unión de varios clanes y aldeas. Geográficamente las polis estaban constituidas por el núcleo urbano donde se concentraban las funciones religiosas y políticas, y el territorio (chora) que podía albergar distintos hábitats. No existía dicotomía entre el campo y la ciudad gracias, fundamentalmente, a la idea griega del sinecismo, esto es, la unión voluntaria de diversos pueblos a fin de formar un Estado en el que todos sus habitantes tuviesen los mismos derechos.

Dentro de las polis de la época arcaica la propiedad de la tierra no pertenecía al individuo como tal, sino que pertenecía a la colectividad de ciudadanos que gozaban de la politeia y que además eran soldados que defendían su territorio en caso de necesidad. Los derechos de estos ciudadanos estaban regulados por códigos legales, colocados bajo la protección de los dioses pero promulgadas por los hombres, lo que las hacía susceptibles de ser cambiadas. Todos los habitantes no gozaban de la ciudadanía, junto al concepto de ciudadano surgió el de no ciudadano.

La polis surgió como una forma de organizar la sociedad en beneficio de los aristócratas o aristoi (¦ristoi ´los mejores´ ), los cuales rápidamente se dotaron de los elementos necesarios para controlarla jurídicamente y ejercer el poder. En principio, el poder sólo era ejercido por los ciudadanos que como propietarios de tierras tienen acceso a la politeia. Sólo tras el paso de siglos y una serie de importantes figuras reformadoras, este concepto de polis pudo ampliarse y el poder fue compartido cada vez por más individuos.

En sus inicios la polis fue una ciudad-estado con un marcado carácter aristocrático; los aristoi lograron hacerse con el poder político al tiempo que acapararon la mayor parte de las tierras, acabando con la tradición de los bienes comunales. Este proceso de acaparamiento del poder por los aristócratas no estuvo exento de conflictos (stasis) tanto entre los propios aristoi como entre estos y el demos, que no se resignaba a perder su poder. El origen fundamental de la stasis no fue otro que los problemas en cuanto a la tenencia de la tierra y sobre todo la dependencia del aristoi al que este cambio de tenencia abogaba al ciudadano. Precisamente, el hecho de que muchos campesinos quedasen sin tierras ante la voracidad de los aristoi, fue uno de los principales impulsos para realizar la impresionante gesta colonizadora de los griegos. En este contesto hizo su aparición la moneda, como el mejor elemento para que los aristoi redistribuyeran parte de sus beneficios entre aquellos campesinos a los que explotaban. El aumento del comercio que supuso la colonización griega, junto con el movimiento de mercancías y hombres que originó, estuvo estrechamente vinculado a la aparición y extensión de la moneda. Según la tradición, relatada por Herodoto (en su Historia), los lidios fueron los primeros en acuñar moneda, aproximadamente a mediados del siglo VII a. C.

La vida política de las polis aristocráticas giraba en torno a las asambleas, la principal de las cuales era la boulé o gerousia, dependiendo del lugar; en estas participaban los líderes de las grandes familias aristocráticas y tomaban las decisiones más importantes; eran herederas de los antiguos consejos de ancianos (gerontes). Sin embargo, era la apella el órgano jurídico sobre el que en teoría recaía la soberanía, que quizá durante éste período pasó por unos momentos de crisis sucumbiendo al poder de los consejos aristocráticos. La polis necesitaba de un núcleo en el que erigir los órganos de gobierno y desde el cual la aristocracia pudiera ejercer su poder públicamente, éste fue el ágora, que no sólo se convirtió en el centro político sino además en el eje de la vida social de la polis.

Por último, señalar que la colonización de nuevos territorios y el aumento de riqueza propicio un aumento en las necesidades defensivas de las polis, por lo que todos los individuos de la misma formaban parte del ejército. Este se convirtió entonces en el punto de encuentro entre los aristoi y aquellos campesinos con rentas suficientes para costearse un equipo militar. Estos, que dentro del ejército luchaban a pie y con largas lanzas y que recibieron la denominación de hoplitas, acabaron por crear una clase oligárquica nueva.

                                                                                       

Fundación Educativa Héctor A. García